Es extraño, pero de repente sentí la necesidad de escribir algo referido a una idea que proyecte de una película siendo que el film no se asemeja nada al tema que va a tratar esto, pero como toda cadena un eslabón me llevo a otro.
Resulta que acabo de ver una película muy buena, que para ir directo al punto, me encanto uno de sus actores. Me dio uno de esos típicos “¡Oh por Dios, me enamoré!”, típico que en realidad no sabes quien es el actor, nada de su vida, su realidad; simplemente quedas sujeta a esa idea y a ese papel que esta interpretando, los caminos en el que transcurren todas las películas de alguna u otra forma dejan a los personajes como especiales y terminan atrapándote. La cuestión es que mientras enloquecía buscando alguna pista que me llevara al nombre de aquel actor me puse a pensar en lo siguiente: “Pero si la semana pasada me gusto el actor de la serie American Horror Story; Siempre termino con este amor impotente por alguno de los actores de alguna película. Ni siquiera sigo un patrón de tipo de hombre, simplemente me enloquezco con ellos” y de ahí fue que salió el tema “Nada es lo que parece”. Suena bastante confuso por que terminé con esta existential question, creo que pensando en el punto de que los personajes no tienen nada que ver con la vida real de esos cuerpos, de esos seres, me haya llevado a meditar en tantas veces que la vida te da decepciones acerca de algo que creemos y resulta no ser.
Muchas veces sacamos conclusiones por falsos argumentos, generalmente por la apariencia o lo primero que se puede apreciar, pero el contenido no es la verdadera sustancia, sino que es la capa de pintura externa del coche que no refleja su verdadero valor. La inocencia de los seres humanos lleva a comprar lo primero que se nos vende sin dudar que el producto sea bueno, no nos cuestionamos si en realidad es lo que nos están diciendo, simplemente hacemos caso sin protestar. Esto pasa mucho con las personas; ¿A quien no le ha pasado que saca una conclusión de una persona y luego de conocerla en verdad se da cuenta de sus errores de la definición que le había dando antes? No estoy errada en afirmar que a todos le paso esa situación, juzgar a un libro por su portada y luego llevarse grandes sorpresas.
Mientras sigo escribiendo esto millones de imágenes se me curazan por la cabeza con tipos de decpesiones, momentos en que entedemos que nada es lo que parece; momentos de deslucion, de sorpresa; momentos de arrepentimiento y momentos de seguridad. Es la común moraleja de todas las películas, “nunca te dejes llevar por el exterior sin antes conocer el interior”; eso me suena si el chico es lindo no quiere decir que en su interior también sea así. No obstante esas moralejas tienen razón, son algo que todos deberíamos aprender, no se si alguien lo hará alguna vez, ni siquiera yo misma puedo prometer algo que se ve tan difícil de cumplir. Es más fácil llevarse por la primera capa que escarbar a las más profundas.
Hoy contaba con ganas de escribir algo más informal, algo que se que muchos se identificaran y no solo las mujeres sino que los hombres tienen esos momentos “Oh por Dios, me enamoré”, pero ellos nunca lo dicen.
PD: No encontré el nombre del actor y eso me dejo muy furiosa a la misma vez que triste.
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